¿ES IMPORTANTE O NO GESTIONAR TU MARCA PERSONAL?


Mucho se dice, mucho se escribe, mucho se expone en todas nuestras redes acerca de la «gestión de tu marca». Hoy día encontramos centenares de expertos que, conducidos por una experiencia, creyeron en la practicidad y aplicabilidad de su desarrollo. Para quienes se encuentran en la praxis de su carrera profesional, dependiente o independientemente y a fin de estar en «la onda» o a «la moda», deben considerar este tema como parte de las acciones de su planificación personal o de sus pendientes en proceso de ejecución. Por lo que surgen tres interrogantes significativas: ¿Será importante o no que gestiones tú marca? ¿Qué es lo que requieres para ello? ¿Por qué será necesario gestionarla?

Las respuestas a dichas preguntas dependerán de lo que desees o quieras en tu vida, sea personal o profesional. Si no tienes algún propósito en particular, en el que requieres que los demás conozcan que existes o en lo que eres bueno, no será necesario «mover un dedo». Por lo que es necesario para ti que los demás conozcan que existes; que tienes un baúl de competencias a disposición de los demás, que te encuentras apto para compartir y acompañar a tus colegas o clientes. Razones que demuestras lo importante que es gestionar tu marca.

La gestión de tu marca no es más que la aplicación de cuatro principios básicos de la administración: planificar, organizar, dirigir y controlar el programa que hayas coordinado para desplegarla. A este flujo —desde mi perspectiva personal como sicóloga y por mi experiencia profesional— le añado un primer paso: diagnosticar; pero, ¿qué quiere decir todo esto?

Para poder exponer lo que eres, primero es importante saber quién eres, autoconocerse. Por lo tanto, tómate tu tiempo; conócete a ti mismo y define en qué eres bueno, excelente, relevante, valioso y hasta único.

Según criterios de Tom Peters: «La marca personal enlaza tus pasiones, tus atributos claves y tus fortalezas con una proposición de valor que te diferencia de los demás» (citado por Abad, 2018, párr. 2); por lo que no es necesario que te apresures, pues cada uno de nosotros tiene su propio ritmo y tiempo. No obstante, si te toma más horas o más días que otros, está bien, porque es tu tiempo y será bien empleado. Descubre realmente quién eres, analiza dónde estás y hacia dónde deseas ir.

Para iniciar y avanzar en esta etapa puedes emplear varios recursos que están a nuestro alcance, como autoevaluaciones gratuitas existentes en internet o en libros de desarrollo personal. También puedes pedirle a tus amigos, familiares, colegas y compañeros de trabajo que te brinden una retroalimentación acerca de lo que ven en ti y de lo que puedes mejorar; o, si está a tu alcance, solicita una evaluación sicológica que te brinde un análisis ampliado de tu personalidad y comportamiento. Con toda la información que recibas, podrás definir cuáles son tus puntos fuertes y tus oportunidades de mejora.

En este proceso de autoconocimiento, puedes emplear una herramienta sencilla como es el Análisis DAFO; que te permite identificar tus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. Además, tendrás un panorama más amplio de tus competencias y de las áreas en las que debes trabajar. Con este mapeo, estarás apto para planificar y programar las acciones necesarias para gestionar tu marca en el curso adecuado, priorizando tus elementos personales a potencializar; definiendo objetivos para cada uno de tus

pasos, en el que seleccionas las herramientas necesarias. También, organizar los recursos y medios que harán efectivas tus acciones; así como dirigir la ejecución acertada para la obtención de objetivos deseados. Finalmente, debes controlar los resultados para aplicar mejoras cuando se requieran.

Dentro del proceso antes mencionado, la declaración de objetivos específicos es primordial e indispensable. El objetivo claro, alcanzable, realista y medible orienta la ejecución acertada de las acciones y garantiza el cumplimiento de los requerimientos declarados. De igual manera, será más sencillo la medición y aplicación posterior de acciones correctivas si es que aplica.

Este proceso de cambio implica, también, que nos deshabituemos de comportamientos que no contribuyen con la gestión de la marca, como son los malos hábitos, rutinas inadecuadas y cualidades deficientes. Por lo que debemos identificarlas y trabajar con ellas; pues los objetivos planteados son los que nos conducen a la eliminación o disminución de aspectos negativos.

Cada uno de nosotros es responsable de nuestra empresa unipersonal; también del qué hacer, cómo, cuándo y dónde hacer lo que concierne a nuestra carrera personal y profesional. Todos los esfuerzos generados serán ejecutados a fin de obtener un posicionamiento profesional, al comunicar en todos los medios lo que nos hace valioso y fiable. Para esto último, emplearemos el marketing personal, al utilizar herramientas en línea o redes sociales actuales como LinkedIn, Instagram, Twitter, y canales abiertos de integración interpersonal, como las reuniones profesionales, para nuestra autopromoción.

El factor de éxito en nuestro Branding y Marketing personal es mantener un proceso continuo de innovación y aprendizaje; sobre todo que se alimente de autolecturas, suscripciones a revistas, asistencias a congresos y cursos, o encuentros con otros profesionales. Por lo que debemos mantenernos en constante cambio personal, pues esto permite que incrementemos nuestro nivel de exposición diferenciadora. Esta ruta ganadora generará en los practicantes habilidades ―luego reinterpretadas en hábitos— como observar, preguntar, conectar, experimentar y relacionarse; provocando así alternativas creativas a disposición de los clientes.

De esta forma, se ejecutará una ruta sistémica en crecimiento, que estará dirigida al desarrollo de tu marca personal, y se establecerá una estrategia habitual y personalizada. En la medida en que seamos constantes en la práctica, seremos más visibles ante la sociedad; generaremos más credibilidad y nos centraremos en lo que más nos gusta, nos apasiona y hacemos bien. Esto permitirá, consecuentemente, que se pueda facturar o cobrar mejores precios ante los servicios que se brinden.

Por tanto, no olvides: ¡Primero, conócete! Este criterio es indispensable si haz decidido administrar tu marca personal, pues cada uno de nosotros es el artífice del desarrollo de su carrera. Además, debes marcar un plan de trabajo con acciones claras y ejecutarlo; así como corregir los errores y volver a intentarlo de mejor manera. Con todo lo anterior, entonces, pasaremos de una exposición tradicional a una exposición exponencial.

BIBLIOGRAFÍA


Costa, N. (2015). Emprender tu marca personal. España: Profit.

Abad, J. (2018). Crea tu marca personal y define tu nuevo «yo». ARNOLD. Recuperado de http://arnoldmadrid.com/2017/06/07/crea-tu-marca-personal-define-nuevo-yo/

Zaragoza de Pedro, P. y Reklau, M. (2017). 100 cosas que puedes hacer para mejorar tu marca personal. Barcelona: CÓDICE.


Autor: Mgtr. Gina Toro Núñez

Afiliación: MCA Business & Postgraduate School, EE. UU.

Edición: Enero de 2019

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